Cuando un espectáculo ofrece varias funciones, cambiar una entrada no debería significar cuadrar hojas de cálculo ni perder el control del aforo. Un flujo digital permite mover la reserva, anular el QR anterior y confirmar la nueva sesión en segundos.
Teatros, conciertos, monólogos y espectáculos familiares suelen programar varias sesiones el mismo día. La flexibilidad mejora la venta, pero también genera solicitudes de cambio, plazas bloqueadas y entradas que pueden acabar asociadas a la función equivocada.
Un sistema de ticketing con entradas QR conecta cada reserva con una sesión y un inventario concretos. Así, un cambio autorizado actualiza el aforo y mantiene una única credencial válida.
1. Un inventario independiente para cada función
Cada sesión debe tener fecha, hora, sala, zonas y capacidad propias. La web, la taquilla y los kioskos consultan el mismo inventario para impedir sobreventas aunque varias funciones compartan recinto y montaje.
Tarifas y cupos por sesión
Butacas numeradas o zonas generales
Bloqueos técnicos y plazas de protocolo
Horarios de apertura y cierre de venta
2. Definir una política de cambios visible
Antes de comprar, el público debe saber hasta cuándo puede solicitar un cambio, si existe diferencia de precio y qué tarifas quedan excluidas. Una política clara reduce consultas y permite automatizar los casos sencillos.
3. Mover la reserva sin duplicar el acceso
Al confirmar el cambio, el sistema devuelve la plaza original al inventario, asigna la nueva y emite otro QR. El código anterior queda anulado, por lo que no puede utilizarse en ninguna puerta aunque permanezca guardado en un correo o una captura.
| Paso | Acción del sistema | Resultado |
|---|---|---|
| Solicitud | Comprueba política y disponibilidad | Cambio elegible |
| Selección | Reserva plaza en la nueva función | Aforo protegido |
| Confirmación | Anula el QR anterior | Sin doble acceso |
| Entrega | Envía ticket actualizado | Sesión correcta |
4. Gestionar diferencias de tarifa y asiento
Si la nueva función o localidad cuesta más, el TPV puede cobrar la diferencia antes de confirmar. Si cuesta menos, la política determina si se devuelve el importe, se genera saldo o no se admite el cambio. Todo queda asociado a la operación original para facilitar la conciliación.
5. Resolver cambios masivos por reprogramación
Cuando la organización modifica una hora o cancela una función, puede trasladar reservas por lotes, ofrecer alternativas o iniciar devoluciones. Las comunicaciones segmentadas explican qué debe hacer cada comprador y evitan mensajes contradictorios.
6. Validar la sesión correcta en cada puerta
El lector comprueba evento, función, zona y estado del QR. Si alguien llega a otra sesión, el personal recibe una respuesta clara y puede derivarlo a incidencias, donde se consulta disponibilidad sin frenar la cola principal.
7. Aprender de cambios y ausencias
Medir qué funciones reciben más cambios, cuándo se solicitan y cuántas plazas se recuperan ayuda a ajustar horarios y políticas. Woolando conecta venta online, TPV, kioskos y control de accesos QR para mantener sincronizado todo el ciclo de cada entrada.

