Móviles, carteras, llaves y mochilas pasan por distintos equipos antes de volver a sus propietarios. Las etiquetas QR convierten la oficina de objetos perdidos en un flujo trazable, rápido y coordinado.

En una feria o festival, los objetos perdidos suelen registrarse en papeles, chats y fotografías dispersas. Esta falta de un inventario común retrasa las búsquedas, multiplica las consultas y dificulta demostrar quién entregó o retiró cada pertenencia.

Un sistema de objetos perdidos con etiquetas QR asigna un identificador único a cada hallazgo. El equipo registra sus características, ubicación y estado, y puede localizarlo desde cualquier punto autorizado del recinto.


1. Un QR único para cada objeto

Al recibir una pertenencia, el personal imprime o coloca una etiqueta QR y completa una ficha breve: categoría, color, marca, zona del hallazgo y hora. El código evita escribir datos sensibles en la etiqueta y conecta el objeto físico con su registro digital.


2. Recepción desde cualquier zona

Seguridad, limpieza, barras, taquillas y producción pueden comunicar hallazgos desde el móvil. El sistema registra quién los entrega y dirige cada objeto al punto de custodia correspondiente, sin depender de llamadas o grupos de mensajería.

  • Alta rápida con fotografía y descripción

  • Ubicación exacta del hallazgo

  • Estado: pendiente, en traslado, custodiado o devuelto

  • Historial de responsables y movimientos


3. Búsquedas que ahorran tiempo

Cuando una persona pregunta por una cartera o unas llaves, el equipo filtra por tipo, color, fecha y zona. Las coincidencias se revisan sin mostrar información de otros objetos, reduciendo colas y mejorando la atención.

MomentoAcción digitalResultado
HallazgoAlta y etiqueta QRObjeto identificado
TrasladoEscaneo de cambioUbicación actualizada
ReclamaciónFiltro y verificaciónCoincidencia segura
EntregaConfirmación registradaCaso cerrado

4. Devoluciones con verificación

Antes de entregar un objeto, el personal puede pedir una descripción, prueba de propiedad o dato que no figure públicamente. La devolución queda asociada al agente, la hora y la conformidad del propietario, creando una cadena de custodia clara.


5. Avisos sin exponer datos personales

Si la persona dejó un contacto al comunicar la pérdida, el sistema puede avisarle cuando aparece una posible coincidencia. Los permisos por rol limitan quién accede a teléfonos, correos o documentación encontrada y ayudan a aplicar una política de conservación definida.


6. Continuidad después del evento

Al finalizar, los objetos pendientes pueden trasladarse a una oficina municipal, comisaría o almacén. Un último escaneo conserva la nueva ubicación y facilita publicar un canal de consulta con plazos de recogida claros.


7. Datos para prevenir nuevas pérdidas

Los informes muestran zonas, horarios y categorías con más incidencias. La organización puede reforzar señalización, iluminación, consignas o mensajes al público y dimensionar mejor el equipo de atención.


8. Una operativa conectada con el evento

Woolando permite integrar este flujo con acreditaciones, control de accesos y herramientas operativas. El resultado es una atención más rápida, menos tareas manuales y una experiencia postevento más cuidada para asistentes y organización.